IA para docentes: cómo preparar actividades sin compartir datos de estudiantes

La inteligencia artificial puede servir como punto de partida para preparar preguntas, ejemplos y actividades. El trabajo docente sigue siendo decidir qué tiene sentido para el grupo, comprobar el contenido y adaptar la propuesta al objetivo de aprendizaje.
Te proponemos un ejercicio de planificación con información ficticia. Antes de utilizar una herramienta, revisa las políticas de tu institución y las condiciones del servicio elegido.
Define el objetivo antes de abrir la herramienta
Escribe qué debe poder hacer el estudiante al terminar la actividad y cómo comprobarás que lo ha aprendido. Después, decide qué parte del trabajo necesitas explorar: ejemplos, una secuencia de preguntas o alternativas para explicar una idea.
No necesitas comenzar compartiendo tareas reales del grupo. Puedes describir un nivel aproximado, un tema y una dificultad inventada.
Trabaja con ejemplos ficticios
Evita introducir nombres, fotografías, calificaciones, identificaciones o información personal de estudiantes. Si necesitas analizar una dificultad, construye un caso ficticio desde cero en lugar de copiar un expediente y quitarle el nombre.
Las guías internacionales insisten en revisar privacidad, condiciones de uso y acceso a datos al adoptar IA en educación. Como referencias de buenas prácticas, consulta la guía del Departamento de Educación del Reino Unido y el kit de IA para educación de Microsoft. Estas fuentes no sustituyen las políticas ni los requisitos aplicables a tu institución.
Prueba una solicitud concreta
Propón tres actividades breves para que un grupo de secundaria compare la confiabilidad de dos fuentes sobre un tema científico. Utiliza ejemplos ficticios. Incluye objetivo, materiales, instrucciones y una pregunta de reflexión. Señala qué afirmaciones requieren verificación.
La solicitud sirve para obtener una propuesta inicial. No garantiza que los contenidos, las fuentes citadas o la dificultad sean adecuados.
Revisa antes de llevarlo al aula
- Comprueba conceptos, operaciones y referencias en fuentes originales.
- Realiza la actividad tú mismo y estima el tiempo necesario.
- Revisa claridad, accesibilidad y adecuación al grupo.
- Detecta ejemplos estereotipados o supuestos que no encajan con el contexto.
- Adapta la evaluación a lo que realmente quieres observar.
Distingue preparación docente y uso por estudiantes
Que un docente utilice una herramienta para planificar no implica que sea apropiado pedir cuentas o acceso al alumnado. El uso directo requiere revisar edad, permisos, condiciones y las reglas institucionales. Prepara una alternativa que permita realizar la actividad sin esa herramienta.
Conserva lo que funcionó
Guarda la versión final de la actividad, las fuentes verificadas y una nota sobre qué modificaste. Después de utilizarla, registra qué preguntas ayudaron al grupo y qué cambiarías. El resultado útil es una actividad revisada y reutilizable.
Si tu centro necesita revisar equipos, conectividad o soporte para sus actividades, contacta con Comred y describe el contexto antes de elegir una solución tecnológica.